Silla con reposabrazos en el escritorio: qué anchura cabe bajo la superficie
Quien busca una silla con reposabrazos para el escritorio se enfrenta a menudo a la pregunta: ¿cabe realmente el modelo bajo la superficie de la mesa? Nada resulta más incómodo que cuando los reposabrazos chocan contra el travesaño o la silla no puede acercarse lo suficiente a la superficie de trabajo. Para evitar sorpresas desagradables en la compra, conviene fijarse en las medidas decisivas. En este artículo descubrirá qué anchura y altura son críticas y en qué debe fijarse al elegir.
Las medidas estándar: altura de la mesa y distancia del travesaño
Un escritorio clásico tiene una altura de trabajo de 72 a 76 cm. El borde inferior del travesaño, es decir, del marco bajo la superficie, suele situarse entre 65 y 70 cm sobre el suelo. Esta distancia es decisiva: los reposabrazos de su silla no deben superar esta altura en la posición más elevada, de lo contrario la silla no podrá acercarse completamente. Mida sin falta la altura libre bajo su escritorio antes de la compra, especialmente si este tiene un travesaño ancho o elementos de cajones adicionales.
Anchura de los reposabrazos: ¿cuánto espacio queda entre las patas de la mesa?
Además de la altura, la anchura desempeña un papel importante. La mayoría de los escritorios tienen entre las patas de la mesa o los bordes internos del travesaño una distancia libre de 50 a 65 cm. Una silla con reposabrazos mide en el exterior a menudo de 60 a 70 cm de anchura. Compruebe por tanto si su mesa ofrece suficiente paso. Con travesaños estrechos o mesas sin patas laterales esto no suele ser un problema, pero con mesas macizas de madera con patas anchas puede resultar ajustado.
Reposabrazos fijos o regulables: ¿qué funciona mejor?
Los reposabrazos regulables suelen poder ajustarse en altura y a veces también en anchura. Esto aumenta la probabilidad de que la silla quepa bajo la mesa. Los reposabrazos fijos son más estables y generalmente más elegantes, pero requieren una coordinación exacta con la altura de la mesa. Si valora el diseño clásico, como en las Sillas de estilo barroco o modernista, los reposabrazos fijos son habituales. En ese caso debe medir con especial precisión.
Valores de referencia para la decisión de compra
Para que una silla con reposabrazos quepa sin problemas bajo un escritorio estándar, deben cumplirse los siguientes valores:
- Altura de los reposabrazos máximo 65 cm desde el suelo
- Anchura exterior de la silla máximo 60 cm, mejor 55 cm
- Distancia entre los reposabrazos en el interior mínimo 45 cm
- Profundidad de los reposabrazos lo más corta posible, para que no choquen con el travesaño
Alternativas cuando el espacio es reducido
Si su escritorio está construido muy bajo o estrecho, puede recurrir a modelos con reposabrazos estrechos desplazados hacia atrás. También los reposabrazos abiertos de metal o madera, que forman solo un arco delgado, ahorran espacio. Algunos fabricantes ofrecen sillas con reposabrazos plegables o desmontables. Estas soluciones son prácticas si desea utilizar la silla ocasionalmente también en otra mesa.
Merece la pena probar y medir
No se fíe únicamente de las indicaciones del fabricante. Mida su escritorio con exactitud y anote la altura libre bajo la superficie así como la distancia entre las patas. Si es posible, lleve estas medidas a la tienda de muebles o compárelas con los datos del producto en la tienda online. Así se asegurará de que la nueva silla no solo sea cómoda, sino que también encaje perfectamente en su puesto de trabajo.
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