Un sillón que ordena la estancia
Hay asientos que están en una habitación y otros que la ordenan. Este sillón barroco de Casa Padrino pertenece a los segundos: madera marrón oscura tallada a mano, perfilada en oro, con un respaldo que pide porte y lo devuelve.
Tallado, no prensado
La estructura se hace a mano; cada voluta, cada hoja se corta por separado. Ningún sillón es exactamente igual a otro, y por eso el dorado de las aristas parece vivo y no mecánico.
El marrón oscuro natural mantiene unida la opulencia: el oro sobre madera clara se vuelve estridente enseguida; sobre madera oscura, se vuelve precioso.




