Salón de lujo: las medidas detrás de la buena impresión

Por qué un salón rara vez falla por el gusto y casi siempre por cuatro distancias

Los salones que no funcionan rara vez están mal equipados. Normalmente son las distancias las que fallan: la mesa de centro queda demasiado lejos, la alfombra es demasiado pequeña, los sillones están demasiado separados y la luz procede de una sola fuente en el techo. Cada uno de esos puntos se resuelve con un metro.

Esta página recorre el conjunto de asientos desde la disposición hasta la luz y da las medidas con las que trabajan los interioristas. El proceso para toda la vivienda está en decorar un apartamento, las medidas de alfombra en detalle en la alfombra del salón.

Salon de lujo con sofa amplio, dos sillones y mesa de centro sobre una gran alfombra
40 cm
entre el borde del sofá y la mesa de centro, para las piernas
2/3
longitud de la mesa de centro respecto al ancho del sofá
3 m
distancia máxima entre dos asientos para conversar
3
niveles de luz que componen el salón al anochecer

Primero el centro, luego los muebles

Cada salón tiene un centro al que se refieren los asientos. Puede ser una chimenea, un ventanal, un cuadro o simplemente la mesa de centro. Lo que no debería ser: el televisor como único punto de referencia, porque entonces todos los muebles se alinean y la sala adopta la disposición de una sala de espera.

Con un centro en mente, la distribución sale casi sola: un sofá grande como lado principal, uno o dos sillones enfrente o en ángulo, y la mesa entre ambos. Si hay sitio, el conjunto se coloca exento en la sala en vez de arrimarse a las paredes.

Las cuatro distancias que importan

DistanciaMedidaPor qué
Sofá a mesa de centro40 a 45 cmSe alcanza la mesa con comodidad y todavía se pasa por delante
Asiento a asiento3 m como máximoMás allá, la conversación se vuelve fatigosa
Mueble a pared20 a 30 cmLa franja de detrás se lee como profundidad y la sala parece mayor
Circulación60 cm como mínimoDetrás de los asientos y entre zonas, si no todos se cuelan de lado
Televisor a sofáunas 2,5 veces la diagonalMás cerca la pantalla domina, más lejos pierde efecto

No son normas, sino valores de experiencia que funcionan casi en cualquier sala. Cuando un conjunto de asientos no convence y nadie sabe por qué, la causa suele estar en uno de estos cinco puntos.

El sofá: la única compra que de verdad cuenta

El sofá es el mueble con más horas de uso al día, así que es donde la calidad se nota antes. Tres cosas deciden: el bastidor, la construcción del asiento y el tapizado.

  • Bastidor. Madera maciza con uniones de espiga o clavija mantiene la forma. Un sofá que cruje o se retuerce al levantarlo por una esquina no mejorará con los años.
  • Asiento. Muelles ensacados o una espuma firme con capa de fibra conservan la forma. La espuma blanda gusta en la tienda y se hunde en dos años.
  • Tapizado. Terciopelo, chenilla densa y piel recogen la luz y dan profundidad. Los tejidos finos y planos parecen baratos incluso en modelos caros.
  • Medida. Mejor un sofá grande que dos pequeños. La selección está en sofás de lujo, las formas clásicas en sofás barrocos.

La mesa de centro como punto medio

La mesa de centro es la pieza que todos miran y la que peor se dimensiona. Bastan dos medidas: una longitud de unos dos tercios del ancho del sofá y una altura próxima a la del asiento, es decir entre 38 y 45 centímetros.

Mesa de centro con tablero de marmol y estructura de laton ante un sofa claro

Una mesa demasiado baja obliga a agacharse, una demasiado alta parece una mesa de comedor fuera de sitio. En el tablero merece la pena el esfuerzo: mármol, raíz de madera, un marco de latón o un vidrio sobre base escultórica convierten una superficie de apoyo en un punto focal. Ejemplos en mesas de centro de lujo, modelos labrados en mesas de centro barrocas.

Donde un tablero grande estorbaría, entran dos mesitas auxiliares. Se juntan, se usan por separado y nunca están en el sitio equivocado.

La alfombra une el conjunto

Un salón sin alfombra suena hueco y parece reunido al azar, aunque cada pieza sea buena en sí. La alfombra es el vínculo que convierte cuatro muebles en un conjunto.

La regla: todos los asientos apoyan sobre ella al menos con las patas delanteras. En la mayoría de los salones eso significa 200 por 300 centímetros, y no el 160 por 230 que suele comprarse. Con lana y seda se añade una segunda ventaja: el pelo muestra dos profundidades de color según el ángulo y da movimiento a la sala. Selección en alfombras.

Luz: el nivel que decide la noche

Salon por la noche con lampara de pie tras el sillon y apliques junto a la chimenea

Luz general

Una lámpara de araña o un plafón para toda la sala. Puede representar, pero rara vez debería lucir sola.

Luz de lectura

Una lámpara de pie detrás o junto al sillón, una lámpara de mesa sobre el aparador. Es el nivel que más se usa.

Luz de ambiente

Apliques en la pared tras los asientos o junto al espejo. Convierten una sala iluminada en una sala compuesta.

Los tres niveles deben ir en interruptores o reguladores separados, si no la división no sirve de nada. La temperatura de color se mantiene cálida, entre 2400 y 2700 kelvin, y la reproducción cromática alta, a partir de Ra 90. El plan de luz estancia por estancia está en iluminar la vivienda.

La pared detrás del sofá

Sobre el sofá queda la mayor superficie continua del campo visual. Allí funciona mejor un único objeto grande que una acumulación de marcos pequeños: un espejo alto, un cuadro grande o una pareja de apliques con un objeto en medio.

Espejo alto sobre una comoda en la pared de fondo del salon

Como referencia: el objeto ocupa unos dos tercios del ancho del sofá y se cuelga de modo que su borde inferior quede unos veinte centímetros por encima del respaldo. Un espejo en esa posición aporta además luz al fondo de la sala, sobre todo si encuadra una ventana.

Una pieza labrada por campo visual

Un salón parece de alto nivel cuando tiene un tono, no tres. Lo que funciona: una pieza labrada en el campo visual rodeada de acompañantes discretos, una cómoda tallada o un espejo dorado ante una pared lisa, con tapizados sobrios y textiles lisos.

Para llevar más lejos la mezcla de estilos, vea combinar barroco y moderno. La colección clásica completa está en muebles barrocos, las líneas más sobrias en muebles de lujo.

Qué ofrece Casa Padrino para el salón

Sofás, sillones, mesas de centro, mesitas, aparadores, espejos, iluminación y alfombras proceden de una misma casa, lo que hace mucho más fácil coordinar el tono de la madera, el acabado del metal y la tela que comprar a cinco proveedores. En cada artículo constan medidas, material y peso.

Todos los modelos son fabricaciones nuevas en su estilo, no antigüedades. Las condiciones son las mismas para clientes particulares que para hoteles y prescriptores. Una visión de conjunto está en la página de inicio.

El conjunto de asientos como un todo

Sofás, sillones, mesas de centro y alfombras con medidas completas, para que las distancias sean correctas desde el principio.

Ver sofás Mesas de centro de lujo

Seguir leyendo

Preguntas frecuentes sobre el salón

¿A qué distancia del sofá va la mesa de centro?

Entre cuarenta y cuarenta y cinco centímetros. Así se alcanza la mesa sentado y todavía se pasa por delante. Con más distancia hay que inclinarse hacia adelante, con menos se golpea uno contra ella.

¿Qué tamaño debe tener la mesa de centro?

Unos dos tercios del ancho del sofá en longitud y de 38 a 45 centímetros de altura, es decir, casi la altura del asiento. Una mesa demasiado pequeña parece perdida, una demasiado alta parece de comedor.

¿Debe estar el conjunto contra la pared?

No, y si la sala lo permite, exento es mejor. Veinte o treinta centímetros de separación dan profundidad. Solo en salas muy estrechas el sofá se queda contra la pared.

¿Qué tamaño debe tener la alfombra?

El suficiente para que todos los asientos apoyen sobre ella al menos con las patas delanteras. En la mayoría de los salones son 200 por 300 centímetros. Una alfombra pequeña deshace el conjunto.

¿Cuántas lámparas necesita un salón?

Al menos cuatro o cinco fuentes en tres alturas: luz de techo, luz de lectura junto a los asientos y uno o dos puntos pequeños en la pared. Con interruptores separados para usar los niveles por separado.

¿Qué temperatura de color conviene en el salón?

Blanco cálido entre 2400 y 2700 kelvin con reproducción cromática a partir de Ra 90. Una luz más fría deja apagados y grises los tonos de madera, el terciopelo y los marcos dorados.

¿Qué se pone encima del sofá?

Un único objeto grande, no una retícula de marcos. Unos dos tercios del ancho del sofá, con el borde inferior a unos veinte centímetros sobre el respaldo. Un espejo aporta además luz a la sala.

¿Cómo se combinan sofá y sillones?

No tienen que ser de la misma serie. Lo importante es un vínculo común: la misma altura de asiento, un tono emparentado o la misma madera. Dos sillones distintos resultan más vivos que un tresillo de catálogo.

¿Encajan los muebles barrocos en un salón moderno?

Sí, como pieza única ante un fondo tranquilo. Basta una cómoda tallada, una pareja de sillones barrocos o un espejo dorado. En cuanto varias piezas labradas comparten campo visual, la sala se vuelve inquieta.

¿Cómo se quita el eco de un salón?

Con textiles: una alfombra grande, cortinas pesadas hasta el suelo y tapizados en tela. Estas tres medidas reducen notablemente la reverberación y actúan antes que cualquier obra.