Iluminar la vivienda: el plan en tres niveles
La intervención más barata con el mayor efecto, y no necesita instalador
De todo lo que hace que una vivienda parezca cara, la luz es lo más barato y lo más eficaz. Una estancia con buenos muebles y una sola lámpara de techo se ve plana por la noche. La misma estancia con tres niveles de luz parece fotografiada.
Esta página explica el principio y después recorre las estancias una a una, con alturas, temperaturas de color y la cuestión de qué lámpara va dónde. El proceso general está en decorar un apartamento.

Por qué una lámpara de techo nunca basta
La luz cenital incide sobre todo por igual y por eso no produce sombras de las que el ojo pueda leer profundidad. Una estancia así iluminada parece plana, los colores se ven lavados y las personas quedan mal, porque la luz de arriba marca sombras duras en los rostros.
En cuanto varias fuentes lucen a distintas alturas, aparece una alternancia de claro y oscuro. Justamente esa alternancia se percibe como confort. Por eso la primera regla de todo plan de luz es: varias fuentes pequeñas en lugar de una grande.

Los tres niveles
1. Luz general
Plafón o lámpara de araña, para la visión de conjunto y la representación. Es el nivel que menos se necesita y marca la estancia incluso apagado.
2. Luz funcional
Luz donde ocurre algo: sobre la mesa, junto al sillón de lectura, en el escritorio, en el espejo. Aquí van las lámparas de pie y las lámparas de mesa.
3. Luz de ambiente
Pequeños puntos en la pared y en los huecos: apliques, cuadros iluminados, luz tras un mueble. Es el nivel que más se olvida y el que más diferencia marca.
Los niveles deben poder encenderse por separado, si no la división no sirve. Donde no caben líneas nuevas, ayudan interruptores de enchufe y reguladores por radio. Como cifra orientativa: al menos tres fuentes por estancia de estar, cinco o seis en salas grandes.
Temperatura de color y reproducción cromática
Dos datos del embalaje deciden si una vivienda resulta cálida por la noche o parece una sala de espera. El primero es la temperatura de color en kelvin. Las estancias de estar piden de 2400 a 2700 kelvin, que corresponden a la antigua bombilla incandescente. A partir de 3000 kelvin la luz se vuelve funcional, a partir de 4000 toda estancia parece un taller.

El segundo dato es la reproducción cromática, indicada como Ra o CRI. A partir de Ra 90 los tonos de madera, los textiles, el mármol y el pan de oro se reproducen correctamente. Con lámparas baratas de Ra 80 el mismo marco dorado se ve apagado y el mismo terciopelo se ve plano. Ahorrar aquí abarata muebles caros.
Tercer punto: la regulación. Si solo una cosa va a ser regulable, que sea la luz general. Y todas las bombillas de una estancia deberían tener la misma temperatura de color. Las temperaturas mezcladas son el motivo más frecuente de que una sala resulte inquieta sin que se sepa por qué.
Estancia por estancia
| Estancia | Qué hace falta | Medidas y notas |
|---|---|---|
| Salón | Luz general, dos luces de lectura, luz de pared | Lámpara de pie tras el sillón, borde de la pantalla a la altura de los ojos sentado |
| Comedor | Lámpara sobre la mesa, luz en la pared | 80 cm sobre el tablero, ancho de un tercio del largo de la mesa |
| Dormitorio | Dos luces de lectura, una luz nocturna muy tenue | Apliques a unos 60 cm sobre el colchón, tono muy cálido |
| Recibidor y pasillo | Dos o tres puntos de luz pequeños | Apliques en lugar de plafón, si no el pasillo sigue pareciendo un pasillo |
| Puesto de trabajo | Luz dirigida desde un lado | Desde la izquierda para diestros, para que la mano no haga sombra |
| Espejo | Luz por los dos lados | A la altura del rostro, nunca desde arriba, o se forman sombras bajo los ojos |
La lámpara de araña: cuestión de altura
Una lámpara de araña necesita altura, pero menos de lo que se supone. Sobre una mesa de comedor bastan 2,50 metros, porque nadie pasa por debajo. Exenta en la estancia, el borde inferior debe quedar al menos a 2,10 metros del suelo.
Para el tamaño rige una regla sencilla: el largo más el ancho de la sala en metros dan aproximadamente el diámetro en centímetros. Una sala de cuatro por cinco metros admite por tanto unos noventa centímetros. Sobre la mesa el tamaño sigue a la mesa, no a la sala.
Apliques: el nivel subestimado

Los apliques no ocupan suelo, dan luz a la altura de los ojos y abren la pared hacia arriba. Por eso son especialmente valiosos en pisos pequeños. La altura habitual de montaje es de 1,60 a 1,75 metros, más baja junto a la cama y a la altura del rostro junto a un espejo.
Dos apliques iguales a los lados de un espejo, de una cama o de una chimenea crean simetría al instante. Por eso la misma disposición se repite en los hoteles: funciona en cualquier estancia y en cualquier estilo.
Luz sin instalador
- Las lámparas de pie sustituyen por completo los puntos de techo que faltan. Una lámpara de pie con pantalla tras el sofá cubre medio conjunto de asientos.
- Las lámparas de mesa sobre aparador, consola y cómoda son el nivel de ambiente más rápido, selección en lámparas de mesa.
- Reguladores por radio y adaptadores de enchufe permiten encender cualquier lámpara sin tender cable.
- Un espejo frente a una fuente de luz la duplica ópticamente, sobre todo de noche.
- Cambiar todas las bombillas a la misma temperatura de color es la intervención más barata con mayor efecto.
Errores frecuentes
El error más común es la falta de luz a media altura: todo cuelga del techo o está en el suelo, mientras la franja entre ochenta y ciento setenta centímetros queda oscura. Y ahí es donde transcurre la vida. El segundo error son las temperaturas de color mezcladas en una estancia, el tercero una sala demasiado clara en conjunto: los salones pueden tener rincones oscuros por la noche, viven de ello.
La iluminación de Casa Padrino
La colección cubre los tres niveles: lámparas de araña en cristal, latón y hierro forjado, apliques por parejas, lámparas de pie y lámparas de mesa. En cada lámpara constan medidas, portalámparas y material, datos decisivos para planificar alturas.
La ventaja de una sola fuente está en la coordinación: latón, cristal y hierro forjado mantienen el mismo tono en todas las estancias. Una visión de conjunto está en iluminación, así como en la página de inicio y en muebles de lujo.
Tres niveles, una sola fuente
Lámparas de araña, apliques, lámparas de pie y de mesa con medidas completas para el plan de luz.
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Preguntas frecuentes sobre iluminación
¿Cuántas lámparas necesita una estancia?
Al menos tres, cinco o seis en salas grandes, repartidas en tres alturas. Una luz de techo, dos fuentes a altura de pie y de mesa y uno o dos puntos en la pared forman un concepto completo.
¿Qué temperatura de color es la adecuada?
De 2400 a 2700 kelvin en estancias de estar, mejor de 2200 a 2500 en el dormitorio. A partir de 3000 kelvin la luz se vuelve funcional, a partir de 4000 parece un taller. Todas las bombillas de una sala deben tener el mismo tono.
¿Qué significa Ra 90 y por qué importa?
Ra o CRI indica la reproducción cromática. A partir de Ra 90 la madera, los textiles, el mármol y el pan de oro aparecen en su color real. Con Ra 80 esos mismos materiales se ven apagados, lo que debilita mucho el efecto de un buen mobiliario.
¿A qué altura cuelga la lámpara sobre la mesa de comedor?
Unos ochenta centímetros sobre el tablero, de modo que la bombilla no se vea sentado. El ancho de la lámpara equivale a un tercio o la mitad del largo de la mesa.
¿Qué diámetro debe tener una lámpara de araña?
El largo más el ancho de la sala en metros dan aproximadamente el diámetro en centímetros. Una sala de cuatro por cinco metros admite unos noventa centímetros. Sobre una mesa el tamaño sigue a la mesa.
¿A qué altura se montan los apliques?
Entre 1,60 y 1,75 metros sobre el suelo. Más bajos junto a la cama, con el borde inferior a unos sesenta centímetros sobre el colchón, y a la altura del rostro junto a un espejo.
¿Cómo se ilumina bien un espejo?
Desde ambos lados a la altura del rostro, no desde arriba. La luz cenital marca sombras en las cuencas de los ojos y bajo el mentón. Dos apliques iguales a izquierda y derecha son la solución probada.
¿Qué hacer si no hay punto de luz en el techo?
Trabajar con lámparas de pie y de mesa. Una lámpara de pie tras el sofá cubre medio conjunto de asientos, dos lámparas sobre cómoda y aparador completan el ambiente. Los reguladores por radio permiten encenderlo todo sin tender cables.
¿Es mejor la luz indirecta que la directa?
Ni una ni otra, van juntas. La luz indirecta en pared y techo da claridad sin deslumbrar, la luz dirigida hace falta para leer y trabajar. Solo luz indirecta resulta pronto difusa y aburrida.
¿Cuánta luz necesita un salón?
Menos de lo que muchos suponen. Los salones pueden tener zonas oscuras por la noche, viven del contraste. Más importante que el brillo general es la luz donde ocurre algo, con una base regulable.




